La vida sigue rulando como la van dejando,
algo asi como decia dawholeenchilada...
o def con dos...
ya ni me acuerdo.
El miedo, el dolor,
eso que dicen siempre que el tiempo cura o que desaparece...
no son mas que mentiras,
el miedo forma parte de nosotros,
esta en ese instinto olvidado por la mayoria,
nos ayuda a sobrevivir
aunque puede destruirnos por completo si no se le da el valor que merece...
el dolor, que forma parte tambien de la vida,
porque lo que esta vivo siente
y la vida no es un camino de seda,
a cada paso tenemos que enfrentarnos al misterio en si mismo que es la vida,
a nosotros mismos, a nuestros creadores, a nuestras dudas y a nuestros iguales.
Cada paso es una batalla cruenta,
de la que podemos salir vencedores,
incluso cuando nuestra manera de enfrentarnos a ella sea retirarnos,
lo que no significa rendirse, ya que la rendicion lo da todo por perdido,
mientras que una retirada supone una nueva oportunidad.
Un tiempo de reflexion,
para fortalecernos e intentarlo en otro momento
o incluso dejar esa batalla a un lado para embarcarnos en otras muchas que tenemos por delante.
Una batalla sin cicatrices queda en el olvido,
por lo que en cada una de esas luchas internas y externas
tenemos que revolvernos, equivocarnos, sobrevivir.
Para que en la siguiente podamos usar todo lo aprendido en la anterior,
¿Si no que sentido tendria enfrentarse a cada reto con la misma vision del mundo?
El dolor y el miedo nos construyen desde la base, por la educacion (adoctrinamiento),
social y moralmente, dado el mundo este en el que vivimos,
por lo que la rebeldia adolescente marca un antes y un despues,
decidiendo cada uno como enfrentarse al mundo, al miedo y al dolor.
Asi que a partir de ese momento crecemos, maduramos,
nos pudrimos por dentro y finalmente por fuera.
Nos damos forma, para bien o para mal,
de manera que cuanto mejor se lleve el dolor y el miedo,
mas facil se hace el camino y viceversa.
El secreto esta en dominar estos dos y aprender a vivir con ellos de la mejor manera posible,
siendo esta diferente para cada uno, siendo nosotros tan diferentes unos de los otros.
Pero compartiendo y dandonos la mano, aunque nadie nos la haya pedido.
Ese es uno de mis pequeños secretos, que cada uno aprovecha como mejor sabe,
esas personas, mas cercanas o lejanas pero que siempre estan ahi como via de escape,
como sabios consejeros o como sombras en el camino caluroso,
como fuente en el desierto e incluso como alas para nuestra alma.
Y que como todo en esta vida,
tambien viven en guerra y de nosotros depende que sean aliados, armas o enemigos con los que luchar.
Una infinidad de posibilidades entre las que podemos elejir, dentro de nuestras enormes jaulas que son nuestras vidas.
Pero no todo en este mundo es solo dolor y miedo,
para llegar a estos, que son un fin, hay otro sin fin de cosas.
Por las que merece la pena luchar,
aunque sepamos que al final,
siempre nos quedara el dolor y el vacio.
