martes, 19 de abril de 2016

Mi nuevo viejo yo

Llevaba tiempo con ganas de escribir,
con alguna idea fugaz que me sentia llamado a plasmar,
pero me resisto a sacarlo antes de tiempo del horno.

Como con todo en la vida siento esa dualidad,
las ansias y las prisas por vivirlo todo ya
y a la vez tambien siento esa paz del que sabe esperar el momento.

Como cocinillas que soy, se bien que un buen guiso se hace a fuego lento y con cariño.
Todo requiere su tiempo y aunque me guste calcular a ojo, ya que me fio de mi instinto y tampoco tengo memoria como para recordar los tiempos exactos para siempre...

Asi que aqui estoy, cocinando mi nuevo yo, con las debidas pausas,
algun que otro retroceso pero con una firme conviccion en continuar siempre hacia delante.

Me gusta la forma que tengo de hacer las cosas, siempre criticada y para nada del gusto de todos.
Pero asi es como yo lo siento y creo que asi debo continuar.

Disfruto de todo a mi manera e itento siempre y unicamente responder ante los estimulos positivos.
Ya que si tuviese que reaccionar ante todo lo malo, apenas me quedaria tiempo para mi...

Vivimos tiempos dificiles, por lo que cualquier intento por luchar por uno mismo supone una gran carga y por desgracia en la lucha hay que aprender a valorar, comparar y decidir que queremos poner en cada lado de la balanza, hacer una estimacion de los pros y los contras y romper con el ritmo para seguir avanzando.

En este proceso inevitablemente se quedan muchas cosas en el tintero y tambien dejamos muchas cosas atras, porque en nuestra saca tenemos un espacio relativamente limitado o almenos cada uno tiene un limite de peso con el que puede cargar.

Asi que cada dia, continuamos el proceso y marchamos pasito a pasito hacia ninguna parte.

Intento cada momento de mejorar, de valorar todo lo que soy capaz de absorber y de transmitir almenos una pequeña parte de todo eso.
Porque una de las cosas que mas me sorprendieron en la vida fue que no solo se aprende mientras alguien te enseña, si no que se aprende mucho mas enseñando.

Y que podria enseñar un locuelo iluso y risueño como yo, pues nada especial que aprender.
Pero que cualquiera podria recibir de buen grado y que al final nos aportara a todos.

Nos enseñara a dudar, a rebatir, a pensar una y otra vez y a tratar de ver las cosas de forma diferente.

Por que una de las cosas que mas disfruto desde niño es con la ironia, la satira y el sarcasmo, por ser esa manera de darle la vuelta a todo y hacer dudar y pensar a la gente.
Me encanta llevar la contraria a la gente, por diversion, con o sin razon, piense yo lo que piense.
Y principalmente por que yo soy el primero que de esta forma consigo empatizar con cualquier cosa y darme cuenta de lo equivocado o no que puedo llegar a estar.

Asi que si, estoy dispuesto a seguir con mi ilusion en la vida,
que no es otra que ver como ese mundo, tan estable y estatico que todo el mundo defiende,
estalla provocando el mas sincero y primigenio caos del que todos venimos
y hacia el que inevitablemente vamos