Pensarte cada dia, un ejercicio que practico sin querer hacerlo, sin poder evitarlo.
Pasajes fugaces de todo tipo, alegres, tristes...
Llega un punto en que te acostumbras, no le das mayor importancia, aprendes a sacar lo bueno de ello y a no dejar que afecte en nada.
Pero soñarte, soñarte me mata.
Soñarte es como lanzar un pedacito de los escombros que dejaste al vacio, en una caida infinita hacia ninguna parte.
Aunque te sueñe bien, duele en el pecho, aunque me sepa dulce en los labios revuelve el estomago al caer.
Me hundo una vez mas, regreso a algun punto en el que no soy persona, porque fuimos uno...
Me invaden todos los fantasmas que una vez alimente y vuelven todas las preguntas sin respuesta.
Puedo dar vueltas y vueltas en una cama vacia, volviendo una y otra vez a la tortura, por ansiar alguna clave, que me calme, que me mate.
Y despues no soy mas que un trapo viejo, usado para limpiar conciencias y tirado en la cuneta.
Se que he sido mal, un mal interno, un veneno lento y silencioso que solo pretendia seguir fluyendo.
Intente de veras echarle sal, cambiar el veneno por salsa y consegui un veneno dulzon, pero por algo se empieza.
Luche conmigo mismo y con mi ejercito de miedos y fantasmas, perdi demasiadas batallas, pero con cada pequeña victoria conseguia sonreir, incluso recupere las ganas de ser feliz, de reirme del mundo.
Pero una lucha en solitario...
En ese punto me ataron a mi farola, me dieron palmaditas en el lomo y senti un adios.
El mayor dolor que puedan inflingirme lo recibi alli. Sin golpes, sin palabras.
Alli se acabo nuestro:
Tu, Yo y el mundo.
Las cadenas que te atan cuando lo que eres lo tienes que enterrar en lo mas profundo son tan pesadas que puedes gastar toda una vida entera en arrastrarlas.
viernes, 25 de septiembre de 2015
lunes, 14 de septiembre de 2015
Vuelve el lado oscuro
Se acerca el invierno,
no es el primero,
no se si sera el ultimo,
no se lo que tendra de diferente,
pero lo sera.
Siento unas paredes acercandose entre si mas y mas.
Un aire espeso, que duele al respirar.
Se me embota la mente pensando y pensando, buscando nuevas maneras, examinando las conocidas.
Se me revuelven las neuronas hasta el punto de no poder continuar con el ejercicio.
Un punto en el que todo lo que sale de mi mente se convierte en un revoltijo de informacion sin valor.
Hace tiempo que no consigo expresar lo que pienso, ya no hablemos de lo que siento, que envuelve todo aquello que pienso y lo convierte en su bandera.
Bandera que ya no ondea, bandera que yo no ize.
Bandera que representa toda la angustia y la impotencia que suponen esa mezcla entre razocinio y locura que forman mi parecer.
No consigo engañarme a mi mismo, tampoco me acabo de hacer caso, me diga lo que me diga.
Se lo que pasa, se lo que hago, conozco las causas, conozco las consecuencias, pero todo me da igual.
Prefiero que mi corazon siga latiendo al descompasado ritmo que marca la sinrazon.
No quiero que ese latido pare o se convierta en un mero pulso, sin gracia, sin vida.
Seguire sufriendo cada segundo, pero mi indomito parecer prevalecera,
encontrara la manera de adaptarse, de soportar lo insoportable.
Me convertire en hielo a cada paso, aunque me queme, por mucho que duela,
pero parece ser que es lo unico que me enseña el mundo.
Ya me canse del mensaje cruel que me impone mi entorno,
esa respuesta a mi empeño que siempre fue:
No te esfuerces, no luches, no lo intentes, o cuanto mas energias e ilusiones le dediques a lo que sea
mas grande sera la hostia que te des, peor sera el resultado y mayores las conscuencias.
Cuanto mas trabajes en algo, cuanto mas corazon y entrañas le pongas, mas golpes y castigos recibiras a cambio.
Asi que volveremos sumisos al destino.
Dejando que todo suceda, que todo fluya,
impasibles ante lo que ocurre siempre,
que sera lo que tenga que pasar...
Y yo, como un mero observador, por el bien que me trae.
Vuelve el lado oscuro...
no es el primero,
no se si sera el ultimo,
no se lo que tendra de diferente,
pero lo sera.
Siento unas paredes acercandose entre si mas y mas.
Un aire espeso, que duele al respirar.
Se me embota la mente pensando y pensando, buscando nuevas maneras, examinando las conocidas.
Se me revuelven las neuronas hasta el punto de no poder continuar con el ejercicio.
Un punto en el que todo lo que sale de mi mente se convierte en un revoltijo de informacion sin valor.
Hace tiempo que no consigo expresar lo que pienso, ya no hablemos de lo que siento, que envuelve todo aquello que pienso y lo convierte en su bandera.
Bandera que ya no ondea, bandera que yo no ize.
Bandera que representa toda la angustia y la impotencia que suponen esa mezcla entre razocinio y locura que forman mi parecer.
No consigo engañarme a mi mismo, tampoco me acabo de hacer caso, me diga lo que me diga.
Se lo que pasa, se lo que hago, conozco las causas, conozco las consecuencias, pero todo me da igual.
Prefiero que mi corazon siga latiendo al descompasado ritmo que marca la sinrazon.
No quiero que ese latido pare o se convierta en un mero pulso, sin gracia, sin vida.
Seguire sufriendo cada segundo, pero mi indomito parecer prevalecera,
encontrara la manera de adaptarse, de soportar lo insoportable.
Me convertire en hielo a cada paso, aunque me queme, por mucho que duela,
pero parece ser que es lo unico que me enseña el mundo.
Ya me canse del mensaje cruel que me impone mi entorno,
esa respuesta a mi empeño que siempre fue:
No te esfuerces, no luches, no lo intentes, o cuanto mas energias e ilusiones le dediques a lo que sea
mas grande sera la hostia que te des, peor sera el resultado y mayores las conscuencias.
Cuanto mas trabajes en algo, cuanto mas corazon y entrañas le pongas, mas golpes y castigos recibiras a cambio.
Asi que volveremos sumisos al destino.
Dejando que todo suceda, que todo fluya,
impasibles ante lo que ocurre siempre,
que sera lo que tenga que pasar...
Y yo, como un mero observador, por el bien que me trae.
Vuelve el lado oscuro...
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