Sera porque me considero el centro del mundo, el centro de mi mundo,
pero cuando toda la gente a mi alrededor decide salir del pais, para quedarse alli lejos,
me da la sensacion de que lo hacen porque saben que yo nunca hare lo mismo,
que seguire aqui lejos de ellos...
Puede no ser mas que un mero reflejo de ese egocentrismo del que ni siquiera me considero participe,
pero que esta y estara ahi en la sombra, siempre vigilante.
Per no es otra cosa mas que un pensamiento de esos que me atormentan continuamente,
pretendiendo quizas enriquecerme, conseguir respuestas, cuestionando todo,
pero que no alcanzan mas que a generar una aun mayor cantidad de preguntas.
Dandole una y mil vueltas continuamente a todo,
al si, al no, al puede, al arriba, al abajo, al derecho y al reves...
Y doy las gracias de que asi sea, la infinita curiosidad humana,
por mucho que a ratos me agobie sentir que no se nada, que me estoy dejando algo...
Desde siempre en lucha contra el mundo, que siempre me dicto que ya bastaba de hacer preguntas,
que las cosas son como son, que hay que seguir la norma y que no tiene sentido darle mas vueltas.
Pero en algun punto venci y aunque pude haberme rendido antes y en varias ocasiones,
retome una vez mas esa lucha que al final es la que nos mantiene vivos,
la que hace que nuestro yo siga engrasado y en funcionamiento.
Y ese mismo punto es el que acaba enseñandote, que es cierto que no sabemos nada,
por muchas preguntas que respondamos,
pero que debemos sentirnos satisfechos con solo saber una cosa.
Aprender que no todo es conocimiento, datos e informacion en crudo,
que hay otras maneras de ver el mundo y que nadie jamas nos dio pistas, conscientemente, de lo que era.
Me gratifica tanto entender que el autoconocimiento no consta de catalogar punto por punto cada retazo de nuestro ser y que al contrario se trata de dejar de lado toda esa informacion y centrarse en la sensacion de vivir, por raro que parezca...
Con este concepto intento definir todo ese conjunto de incontrolables estimulos directos e indirectos que se pueden canalizar, neutralizar o potenciar pese a no tener control consciente sobre ellos, fomentando finalmente su influencia en lo que hay dentro de nosotros y lo que nos rodea.
Asi que me quedo con eso, con los pequeños detalles de los que siempre hablo, que van desde un efimero y frio soplo de aire en la piel o un abrumador y ardiente orgasmo, hasta una intensa y penetrante mirada...
Nada tiene sentido, pero el caso es que no trato de comprenderlo, sencillamente: lo siento...

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