Hace un tiempo que no escribo, no por falta de inspiración,
ya que llevo huyendo de una serie de sueños, pensamientos e ideas que me atormentan
y me llaman a plasmar esas fantásticas y fantasmagoricas revelaciones.
Pero como siempre,
me pillan en momentos dubitativos lejos de cualquier motivación para tomar nota.
Prefiero abandonarme y asumir que mi memoria pondrá todo en su sitio: en ninguna parte.
El ciclo se repite, una y otra y otra vez.
Siempre vuelvo a un punto parecido, con una mayor carga y con un poco menos de vida.
Pero continuo volviendo, como una paloma amaestrada.
Esta vez me apetecía expresar mi frustración ante mis esfuerzos por encontrar a alguien
que pueda volver a comprenderme, a respetarme y a ser de cuando en cuando mi muleta.
El miedo que desarrollo con cada intento fallido, cada rechazo y cada aparente opción frustrada...
Es una de las pocas cosas en la vida que me producen motivación,
me da siempre ese empujoncito con el que recupero el entusiasmo por vivir.
A decir verdad no solo es "la conquista romántica" la que me transmite esa fuerza.
Conocer gente en general me provoca esas emociones.
Pero quizás la que mas me preocupa es esa idea tremendista de verme tan solo tanto tiempo.
El mundo a mi alrededor mas que motivarme me reprime, deprime y entristece,
al ver que casi soy una caricatura de lo contrario a lo que la gente hace, quiere y consigue.
Encuentros sexuales naturalmente fortuitos, flechazos, romances, flirteos por doquier.
Demostraciones de aprecio, acercamientos sensuales, miradas lascivas...
Y yo aquí, usando aplicaciones de ligoteo,
que me asquean y me provocan mas problemas que soluciones,
pese a que lo veo mas factible que encontrar a alguien a quien le pueda gustar en la puta realidad.
Creo que no pido tanto y nunca exijo.
Ofrezco una primera oportunidad, para ofrecer todo lo que tengo como siguiente paso,
creo incluso que tengo un puñadito de cosas valorables, que estoy siempre dispuesto a compartir,
por que soy así, sin mas.
Deje atrás todas esas mascaras de tipo serio, de chico interesante, de tío chungo.
Esos muros de introspección, de desconfianza y de desinterés...
Pero eso nunca me ayudó, la cosa no cambio a mejor,
quizás si para mi ser, pero no para mi persona...
Que yo recuerde, jamas una mujer me ha llamado o escrito para ofrecerme un plan a solas,
quitando alguna colega para bajar al parque y descontando a la pareja mas larga que tuve.
Y si lo ha hecho, cosa que por otro lado es posible, jamas ha llegado a cometer tal acto,
me refiero a que si existió el ofrecimiento,
en algún momento por cualquier motivo finalmente no hubo plan.
Algo que si puedo poner de seguro es que nunca una mujer me ha invitado a "subir a su casa",
en el contexto adecuado. Ya fuera: conocida, desconocida o incluso de confianza.
Si que he dormido un par de veces en casa de una mujer con la que tuve un lio un tiempo,
pero dormí en su cama únicamente la primera noche, en la que no nos acostamos.
La siguiente vez que pase la noche allí dormí en el sofá.
Mi experiencia con el sexo opuesto, dada mi dudosa heterosexualidad,
es amplia y extensa, pero a mi parecer, vergonzosamente triste.
He elegido muy bien siempre mis parejas sexuales,
no por exigente si no mas bien por mi sensibilidad,
que siempre, siempre, siempre acaba herida, por H o por B.
Así que al final se quedaron en 3 y ni aun con esas he salido bien parado en ninguna ocasión.
Me gustaría pensar que es por mi actitud, mis errores o sencillamente por que soy un ser horrible y tan desagradable que es difícil hasta mirarme, seria sencillo y me resignaría sin mas.
Pero no, he probado a cambiar cosas, a actuar como hace el resto, a intentar llevar a cabo estrategias ajenas, una y otra vez a ser yo y a actuar tal y como me dictaba mi ser y curiosamente, el resultado ha sido siempre parecido, con la correspondiente conclusión de que el problema esencialmente: Soy yo?
Y ante tal conclusión, a la que llego en muchas mas ocasiones de las que me gustaria,
me limito a continuar mi miserable existencia,
alimentando mi miedo y mis inseguridades,
esperando impaciente el momento de cumplir mi sino y morir retorcido y solo.
O hasta que se acabe mi paciencia y decida gritar: BASTA!

No hay comentarios:
Publicar un comentario